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viernes, 25 de agosto de 2017

Humor prehistórico



El arte y los inventos son los temas recurrentes a la hora de hacer humor gráfico situado en la Prehistoria, Asociar presente y pasado también es un recurso bastante usado. Sea como sea, nos divertimos con estos chistes sobre esa etapa fascinante de los seres humanos en la cual todo era difícil pero, también, había tiempo para reír.

























Ampliaremos


miércoles, 9 de agosto de 2017

Hallan un cráneo que sería de una especie que une a los monos con los humanos

Fue encontrado en Kenia y tiene unos 13 millones de años de antigüedad.


Hallan un cráneo que sería de una especie que une a los monos con los humanos.
Se trata del cráneo fosilizado de una cría de mono que se encuentra "notablemente completo".

Un grupo internacional de científicos descubrió en Kenia el cráneo de un nuevo primate de 13 millones de años de antigüedad que podría arrojar luz sobre el antepasado común de los actuales simios y los humanos, según revela un estudio publicado hoy por la revista Nature.
La investigación, liderada por el Turkana Basin Institute de la Universidad Stony Brook y De Anza College, ambos en Estados Unidos, se centra en el cráneo fosilizado de una cría de mono que se encuentra "notablemente completo", explican los expertos en un comunicado.
Entre los primates actuales, recuerdan, los humanos están más cerca desde el punto de vista evolutivo de simios como los chimpancés, gorilas, orangutanes y gibones.
En este sentido, nuestro antepasado común con los chimpancés vivió en África hace entre seis y siete millones de años y, gracias a los fósiles disponibles, los expertos fueron capaces de explicar cómo han evolucionado los humanos desde entonces.
No obstante, precisan, se sabía muy poco sobre las características del antepasado común de simios y humanos actuales antes de esas fechas -hace más de diez millones de años-, debido a la escasez de fósiles en buen estado.
Por tanto, hasta ahora los científicos no habían podido constatar si ese ancestro común proviene de África, al tiempo que desconocían qué aspecto podría tener.
Estas cuestiones podrían tener respuesta a partir del estudio del citado cráneo fosilizado, bautizado como "Alesi" tras ser descubierto en 2014 en la zona de Napudet, al oeste del lago Turkana (norte de Kenia).
El análisis de las imágenes tridimensionales de "altísima calidad" obtenidas a través de rayos-X reveló que esta cría de mono tenía unos 16 meses de edad cuando falleció y que perteneció a una nueva especie de "Nyanzapithecus", el "Nyanzapithecus alesi", en referencia a la palabra turkana "ales", que significa "antepasado".
"Hasta la fecha, todas las especies de 'Nyanzapithecus' eran identificadas por sus dientes, pero no estaba claro siquiera si eran simios", señala en el comunicado John Fleagle, de la Universidad Stony Brook.
El cráneo de "Alesi", del tamaño de un limón, presenta "tubos auditivos óseos" desarrollados, una "característica importante" para relacionarlo con los simios actuales, mientras que su "pequeño hocico" se asemeja al de una cría de gibón, aporta Ellen Miller, de la Universidad Wake Forest de Carolina del Norte (EEUU).
"La impresión inicial es que se trata de un gibón extinguido. Sin embargo, nuestros análisis demuestran que esta apariencia no es exclusiva de gibones, pues evolucionó varias veces entre otros parientes extinguidos", observa Chris Gilbert, del Hunter College de Nueva York (EEUU).
Esta nueva especie, constatan los expertos, no se comportaba como un gibón, según se desprende del estudio del mecanismo responsable del equilibrio hallado en su oído interno.
"Los gibones son conocidos por sus movimientos rápidos y acrobáticos en los árboles, mientras que el oído interno de 'Alesi' confirma que se hubiese desplazado de una forma mucho más cautelosa", agrega Fred Spoor, de la University College London (R.Unido) y del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania).
El hallazgo de este fósil demuestra que el "Nyanzapithecus alesi" formó parte de un "grupo de primates que existió en África durante unos diez millones de años", destaca el principal autor del estudio, Isaiah Nengo.
"Este grupo -recalca- estaba cerca del origen de los simios y humanos actuales y ese origen era africano".

Fuente: EFE - Clarín

La feroz competencia que fue clave en la desaparición de los neandertales de la faz de la Tierra




El Homo sapiens desplazó al neandertal en apenas tres milenios.
La desaparición, hace 40.000 años, de la especie arcaica humana neandertal ha sido un misterio para la ciencia.

Fuente: BBC Mundo

La estirpe neandertal sobrevivió durante cientos de miles de años, en medio de severas fluctuaciones de temperatura, solo para ser testigos de la colonización de Europa por el Homo sapiens, los ancestros del humano moderno, hace 43.000 años.
El declive y eventual extinción del neandertal, apenas tres milenios después, se ha atribuido a que homo sapiens tenía una dieta más flexible y variada, y pudo ajustarse mejor a los tiempos de escasez.
El misterio del cromosoma que nos separó de los neandertales
Sin embargo, un equipo internacional de científicos basados en Tubinga, Alemania, echa por tierra esa teoría.
En un reciente estudio publicado en el periódico especializado Scientific Reports, sostienen que el menú de nuestros ancestros era básicamente mamut y plantas, igual al de los neandertales.
Así que esta última especie fue desplazada y desapareció, desafortunadamente, en una feroz competencia directa por los recursos disponibles, concluyeron.
“Muchos estudios examinan la cuestión de lo que produjo este desplazamiento”, comentó el profesor Hervé Bocherens, del Centro Senckenberg de Evolución Humana y Paleoecología (HEP), de la Universidad de Tubinga.
“Una hipótesis sostiene que la dieta del humano anatómicamente moderno era más diversa y flexible y frecuentemente incluía pescado”, explicó.
El doctor Bocherens y su colega la doctora Dorothée Drucker, un biogeóloga de la misma institución, decidieron poner a prueba la hipótesis analizando los hábitos dietéticos de estos ancestros humanos en base a los fósiles más antiguos encontrados en las cavernas de Buran Kaya, en la península de Crimea, en Ucrania.
“En el transcurso de este estudio, examinamos los restos de los antiguos humanos en el contexto de la fauna local“, señaló Drucker.
“Hasta ahora, todos los análisis de la dieta de los humanos modernos estaban basados en descubrimientos aislados, de manera que son muy difíciles de interpretar”.
A pesar de la falta de un registro fósil de dieta, el equipo de Tubinga reconstruyó el menú de nuestros ancestros midiendo el porcentaje de carbón estable y los isótopos de nitrógeno en los huesos de los antiguos humanos y de los animales presentes que potencialmente cazarían como antílopes saiga, caballos y venados.
También analizaron el contenido de nitrógeno-15 en aminoácidos individuales, permitiéndoles determinar no solo el origen del nitrógeno (uno de los elementos más importantes en la química orgánica) sino la proporción de este nitrógeno.
“Nuestros resultados revelan una proporción muy alta del isótopo de nitrógeno 15N en los humanos modernos del pasado”, dijo Hervé Bocherens.
“Sin embargo, estos no tienen su origen en el consumo de pescado y productos afines sino, principalmente, de mamuts”, resaltó.
Los neandertales competían por la misma presa con el homo sapiens.
El mamut también figuraba ampliamente como fuente de proteína en el plato de los neandertales, según lo establecido por otros estudios anteriores.
Huesos de estos enormes paquidermos y otros grandes mamíferos han sido encontrados cerca de los huesos de neandertales.
A través de análisis de los isótopos en el colágeno de esos huesos se pudo determinar que la dieta principal de la especie neandertal fue de grandes mamíferos herbívoros, como el mamut, con una quinta parte compuesta por plantas.
Aunque la nueva investigación del equipo de Tubinga demostró una sorpresivamente alta proporción de plantas en la dieta de los humanos anatómicamente modernos, comparablemente mayor que para los neandertales, las principales fuentes de carne en ambas especies eran las misma.
“Según nuestros resultados, los neandertales y los ancestrales humanos modernos estaban en competencia directa en cuanto a su dieta”, afirmó la doctora Drucker.
“Y parece que los neandertales salieron perdiendo en esta competencia”, concluyó.



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