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viernes, 10 de marzo de 2017

"Neandertal", de Emmanuel Roudier


Emmanuel Roudier es un autor de cómic francés, y un verdadero experto en Prehistoria paleolítica. Entre sus obras están Vo’Houna, Ao le Petit Neandertal, y la que es probablemente su obra cumbre: "Neandertal", una epopeya en tres partes sobre esa otra humanidad pleistocena.


Arte gráfico

El dibujo, entintado y color son precisos, estéticos y delicados. Se nota que sus cómics son obras completamente vocacionales, que realiza con minucioso cuidado y dedicación.  Los rostros de sus personajes son sumamente expresivos, muy humanos, y además los individualiza con gran maestría. Las expresiones corporales y la captura del movimiento son correctas (aunque quizás esos no son sus mayores fuertes).  Pero donde realmente se despega de otros autores es en la espectacularidad de sus paisajes y panorámicas, y en las escenas de fauna salvaje (bueno, siendo del Pleistoceno, de fauna sin más).


La historia

El argumento de "Neandertal" no nos sorprende por su gran originalidad. Lo que hace es unir dos aspectos muy conocidos de la literatura: Una tragedia clásica al estilo shakesperiano, con resonancias de Hamlet, con el clásico viaje del héroe/antihéroe (uno de los grandes estereotipos de la ficción contemporánea).  Dicho esto, lo cierto es que esos temas tan habituales están resueltos con oficio narrativo y algunos momentos sorprendentes.
Los personajes son muy humanos, con personalidades individuales, detalladas, y motivaciones bien construidas. Además de la aventura, la tragedia de tintes clásicos, y la importancia del mundo natural, el cómic también tiene toques de humor y momentos entrañables que te permiten identificarte un poco mejor con los personajes y sus vivencias.



La recreación histórica

"Neandertal" es una obra de ficción, pero también una recreación de la vida de esa otra humanidad en el final del Pleistoceno.  En ese sentido, es posible juzgar hasta qué punto Roudier es fiel a los conocimientos científicos actuales. La respuesta más general  sería que es muy fiel, pero a la vez bastante atrevido y creativo.
El detalle de los conocimientos del autor sobre la prehistoria en general, y sobre los Neandertales y el Musteriense en particular, es impresionante. Para un prehistoriador, es un auténtico placer ir leyendo el tomo y observando con detalle las viñetas, reconociendo decenas de pequeños aspectos tomados de artículos científicos, monografías, informes de excavación y otras formas de difusión y divulgación de arqueólogos y paleontólogos.
Desde las escenas de fauna, hasta la talla lítica, el uso de plantas y pigmentos minerales, el trabajo de la piel y la madera, muy pocas cosas se pueden ver como inventadas, improvisadas o simplemente deducidas por Roudier. Al contrario, están documentadas.
Por otro lado, cuando digo que es bastante atrevido y creativo,  me refiero a que rellena los (inevitablemente grandes) huecos de la información arqueológica con lo que la etnografía y la antropología cultural nos cuentan de las sociedades de cazadores-recolectores del pasado reciente, como los bosquímanos, los aborígenes australianos, los nativos americanos, etc.
En ese sentido, Roudier opta por una visión concreta de esa humanidad neandertal: asume que en los aspectos cognitivos e intelectuales más básicos, fueron  indistinguibles o enormemente similares a nosotros mismos (un planteamiento que comparto por completo).
Eso le lleva a plantear que, mientras el registro arqueológico no lo contradiga –y no lo hace- es legítimo asumir que los comportamientos elementales, la organización grupal, el lenguaje, la interacción de los distintos clanes, y otros elementos (etnicidad, expresión simbólica) debieron responder a los mismos patrones que los que se documentan en cualquier otra sociedad de cazadores-recolectores.
A partir de ese razonamiento general, y al entrar en detalles concretos sobre el vestido, la decoración corporal, el tamaño de los grupos, etc, está claro que a veces presenta unas realidades que no están probadas por completo por la arqueología. Pero también hay que recordar que es una obra de ficción histórica.
Dentro de mi admiración generalizada por como se presenta en el cómic "lo que sabemos sobre los Neandertales", hay un aspecto concreto que quizás no comparto:  cómo aborda Roudier la cuestión del canibalismo: Lo limita a un grupo aislado de “devoradores de hombres”, temido y rehuido por el resto de los clanes. Parece que se opta por una solución bastante "fácil" para un tema complicado.
Pero de todas formas, entiendo que las necesidades narrativas y el carácter de la obra (sobre todo como un “viaje del héroe”) hacen apropiada esa elección.
En resumen, una obra fantástica y un verdadero “must have” para los que sean aficionados a los cómics y tengan algún interés en la Prehistoria. 

















































































































































































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